La cadena de reciclado del vidrio

¿Sabías que esa botella de vidrio o ese frasco que ya has usado pueden volver a la vida con sus propiedades originales?

Es la magia de la cadena de reciclado del vidrio, un círculo perfecto en el que entran en juego diferentes procesos y que se activa cuando depositas el envase de vidrio en el contenedor verde.  Es un gran ejemplo de sostenibilidad y economía circular. ¡Y tú lo haces posible!


1. Ciudadano y hostelero

Las botellas, botellines, tarros y frascos usados se depositan en los más de 200.000 contenedores verdes. ¡Abiertos las 24 h para que actives la cadena!


2. Recogida selectiva

¡Aquí empieza su viaje! Los contenedores verdes son monomateriales, es decir, se recogen en camiones que solo transportan residuos de envases de vidrio. Con solo un 2% de residuos impropios, es uno de los secretos para garantizar un reciclaje perfecto.


3. Planta de reciclaje

Los residuos de envases de vidrio se separan, se limpian sin usar agua y se trituran en pequeños fragmentos: el calcín. El vidrio se recicla al 100% y en este proceso pasa de ser un residuo a un recurso.


4. Fábrica de envases de vidrio

Los vidrieros adquieren el calcín para fundirlo y fabricar nuevos envases. El uso de este material permite evitar el uso de materias primas procedentes de la naturaleza, reducir emisiones de CO2 y ahorrar energía.


5. Envasadores

Los envases de vidrio están listos para que las compañías envasadoras los rellenen con sus productos. ¡Listos para etiquetar y lucir de nuevo el Punto Verde!


6. Comercio

Los nuevos envases llegan a los bares, restaurantes y tiendas de las ciudades. Así, tras comprarlos y consumirlos, podemos volver a reciclarlos y a activar de nuevo la cadena. 


Aquí volvería a intervenir de nuevo el ciudadano y hostelero, cerrando de este modo la cadena de reciclado del vidrio que funciona de manera circular y en la que todos los actores desempeñan un papel muy importante.



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